Rolex robados: el mercado negro que conecta a Colombia con los cárteles mexicanos

La operación de una organización criminal especializada en el robo y tráfico de relojes Rolex en Colombia. Esta banda delictiva, conocida coloquialmente como «la banda de los Rolex», opera principalmente en ciudades colombianas como Medellín, Bogotá, Cali y Cartagena. Se detalla cómo estos criminales perfilan a sus víctimas, que generalmente portan relojes de alta gama, para sustraer estas valiosas piezas con el fin de venderlas en mercados clandestinos.

El fenómeno tiene ramificaciones internacionales, involucrando carteles mexicanos que adquieren estos relojes robados para su comercialización en países como Estados Unidos, México y Ecuador. A pesar de los esfuerzos investigativos, la organización sigue activa, mostrando la dificultad para erradicar este delito debido a su estructura transnacional y el alto valor de las mercancías robadas. Un detective privado, Jason Villamil, fue contratado para investigar y recuperar algunos relojes robados, logrando rastrear parcialmente el destino de los artículos a través de metodologías de trazabilidad.

Se describe asimismo un incidente en Cartagena, donde un empresario fue amenazado con un arma para entregar su reloj. A pesar de la seguridad aparente de ciertas zonas, la complicidad local permite que los delincuentes operen con impunidad. La adquisición y venta de estos relojes involucra también un mercado clandestino local, donde se pueden negociar modelos auténticos y falsificaciones a precios considerablemente rebajados, lo que resalta el enorme margen de ganancia para los delincuentes.

Finalmente, se discuten las dificultades que enfrentan los propietarios originales para reclamar sus relojes recuperados, dada la falta de comprobantes de compra. Las penas para los implicados en estos robos pueden ir hasta los 14 años de prisión, lo que demuestra la gravedad del delito. Sin embargo, la persistencia del comercio ilegal de Rolex evidencia un problema complejo y arraigado en las dinámicas del crimen organizado internacional.


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *